La víctima, que ingresó en compañía de un amigo, (16) con quien estaban cuando fue herido y fue aprehendido, se debate entre la vida y la muerte
Un adolescente de Termas habría sido baleado por otro chico con quien jugaba a la ruleta rusa Un adolescente de Termas habría sido baleado por otro chico con quien jugaba a la ruleta rusa
La madrugada del martes se transformó en una verdadera pesadilla en la ciudad de Las Termas de Río Hondo, luego de que un sangriento hecho de sangre dejara a un adolescente al borde de la muerte tras recibir un disparo a quemarropa.
El grave suceso tuvo lugar en la vía pública del barrio San Martín, donde el damnificado cayó gravemente herido sobre el suelo mientras emanaba abundante sangre del cuello, desatando una escena de desesperación entre quienes presenciaron el dramático ataque.
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La víctima fue identificada como Lucas Emiliano Medina, de 18 años, quien ingresó de urgencia al Centro Integral de Salud de Las Termas tras ser auxiliado por otro joven a bordo de una motocicleta.
Debido a la extrema gravedad de la herida recibida en el cuello la víctima quedó en estado crítico que le impidió declarar ante los efectivos policiales, obligando a los médicos de guardia a intervenir de inmediato para intentar estabilizar sus signos vitales y salvarle la vida.
Las autoridades de la Comisaría Nº 50 tras ser alertados de la presencia del herido acudieron al nosocomio y abrieron una exhaustiva investigación que determinó que el incidente se registró en inmueble de la calle Gutenberg al 360.
Una vez allí, los peritos de Criminalística procedieron al levantamiento de rastros de sangre que había perdido Medina sobre la vereda. Los primeros testimonios vertidos en el lugar apuntan a una imprudente y aterradora maniobra con un revólver, al parecer estaban jugando a la ruleta rusa, la víctima y el chico que lo llevó al hospital, aunque se sospecha que había otros jóvenes. La Justicia penal no descarta ninguna hipótesis sobre la verdadera mecánica del hecho ni descarta la participación directa de terceros en el hecho, bajo la presunción de que más allá del juego, en algún momento hubo un forcejeo por la posesión del arma.
En medio del despliegue policial, un menor de 16 años de apellido Bulacio quedó demorado de forma preventiva por orden judicial. Es quien trasladó al herido hasta el nosocomio. Horas más tarde, el tío de la víctima hizo entrega voluntaria del arma utilizada: un revólver calibre 22 con una vaina servida en su tambor, la cual había sido dejada por el menor en una vivienda cercana en medio de la conmoción y el pánico.
El fiscal Emanuel Sabater ordenó una serie de severas medidas probatorias, entre las que se destacan el secuestro del arma, las prendas de vestir y el vehículo involucrado. Además personal de Policía Científica ejecutó pruebas de dermotest en las manos tanto de la víctima como del demorado para detectar restos de pólvora, mientras la policía preservaba celosamente el lugar del hecho en busca de nuevos elementos de convicción.
Las próximas horas resultarán cruciales para determinar el destino legal del menor involucrado y para conocer la evolución médica del joven herido. La causa continúa bajo una estricta reserva. Mientras la angustia se apodera de la familia de Medina, los investigadores analizan la procedencia del arma para determinar si registra pedidos de secuestro o antecedentes violentos.
Aterrador: un supuesto juego que derivó en la tragedia
La reconstrucción preventiva del violento hecho arrojó detalles estremecedores sobre los minutos previos a la detonación fatal. Según el relato desgarrador de dos testigos presenciales que se encontraban en la calle Gutenberg, Medina y su amigo menor de edad manipularon un revólver en plena vereda mientras bromeaban peligrosamente.
En medio de esa absurda e imprudente secuencia, los jóvenes habrían comenzado a jugar a la "ruleta rusa" apretando el gatillo en reiteradas ocasiones, hasta que repentinamente el arma se disparó a corta distancia y el proyectil se alojó de lleno en el cuello de la víctima, desatando la locura y los gritos de auxilio.
La perforación en el cuello lo dejó al borde de la muerte
El joven ingresó al centro asistencial con su indumentaria completamente cubierta de sangre debido a la gravedad del impacto. Los médicos constataron rápidamente una profunda perforación producida por un proyectil de arma de fuego con orificio de entrada directo en la parte frontal izquierda del cuello.
La violencia del impacto provocó un daño de gran magnitud que imposibilitó por completo que el herido pudiera emitir palabra alguna, por lo que el equipo de salud debió desplegar maniobras de urgencia e internación inmediata para evitar un desenlace fatal.








